La Puerta de Tierra de la Ciudad de Panamá

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La Puerta de Tierra de la Ciudad de Panamá

Desde pequeño visitaba el Casco Antiguo cuando era parte del coro de la Iglesia Santa Teresita en el Marañón. Todas las tardes caminaba desde el viejo barrio por la ruta del antiguo Mercado Grande para luego tomar por la Avenida B, dentro del Casco Antiguo, y luego continuar por una pequeña calle que me llevaba a un costado de la Catedral, justo al frente del Centro de Salud. A solicitud del párroco de la Catedral, junto a varios compañeros, catábamos la misa de las 6 de la tarde.

Era la década del 70, la actividad comercial era notoria en el área, la antigua ciudad había sobrevivido a dos incendios y a un irresponsable abandono por parte de los españoles que terminó con la separación de España. No fue hasta la época de la construcción del canal cuando comenzó a recuperarse.

Esos recuerdos de mi infancia se quedan cortos con la historia que pueden contar las calles de la antigua ciudad. Como lo cuenta la intersección de Calle Décima y la Avenida Central, en ella se encontraba la Puerta de Tierra. Investigaciones más recientes la ubican en lo que es hoy la Casa de la Municipalidad.

La ciudad estaba protegida por muros de unos 10 a 15 metros de altura y la Puerta de Tierra era el único acceso. El muro estaba bordeado por profundas fosas y solo un puente permitía transitar hacia la puerta. En ella siempre permanecía un contingente militar que vigilaba el acceso. El muro fue construido para proteger a la ciudad de ataques piratas convirtiéndola en una especie de castillo.

En la parte superior de la puerta se elevaba una torrecilla con una campana, lo más probable que era utilizada para anunciar una que otra novedad. El camino fuera del muro daba acceso al arrabal (Santa Ana), área extramuro donde residía parte de la población. Para el año 1764 se construyó la Iglesia de Santa Ana y su plaza, lugar donde el pueblo celebraría sus principales fiestas.

Cuando el reloj marcaba las 9 de la noche los vigilantes se encargaban de cerrar la Puerta de Tierra. El muro y sus puertas, aunque construido por temor a los piratas, fue creando cierto rencor y diferencias entre los panameños que vivían extramuro y los que habitaban en el intramuro.

Si caminas por la calle décima, desde la Avenida Central hacia la Plaza Herrera encontrarás restos del baluarte Mano de Tigre, parte del muro cercano a la puerta y que se mantiene en pie. Por decreto, en el año 1856, se dio la orden de derribar la puerta para comunicar sin restricción la ciudad con el arrabal.

De ahora en adelante cuando camines por la mencionada intersección, aunque no coincide exactamente con la calle actual, imagina que atraviesas la antigua puerta rumbo al arrabal.

 

Referencias
Revista Lotería No. 68 – Enero de 1947
El Casco Antiguo de Panamá – Eduardo Tejeira Davis

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