Parque de Santa Ana

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Parque de Santa Ana

El Parque de Santa Ana fue parte del arrabal de la antigua ciudad de Panamá. En un tiempo fue una plaza frente a la iglesia que lleva el mismo nombre. Fue utilizado como mercado y lugar donde el pueblo se reunía para celebrar fiestas.

En 1890 se construyó el parque y durante los primeros 50 años de nuestra república se convirtió el centro de luchas reivindicativas en pro de nuestra soberanía.

En 1984 fue declarado monumento histórico nacional mediante la ley 18.

Parque vivo

Aunque el número de pobladores en el corregimiento donde está ubicado el parque ha disminuido, no deja de tener vida. Diariamente atrae a personas que aprovechan sus bancas para descansar o tener una conversación amena con conocidos.

Vendedores ambulantes se confunden entre los transeúntes que diariamente caminan por sus alrededores dándole vida al histórico parque, gente de barrio que sin darse cuenta le siguen extendiendo su vigencia. El parque es para la gente, sin ella pierde su esencia y aunque ya no es testigo de las importantes luchas reivindicativas de tiempos pasados, se niega a desaparecer y nos obliga a recordar como nació nuestro querido Panamá.

En los alrededores todavía queda algo de esa esencia del barrio santanero, siempre será una refrescante experiencia explorarla.

Parque de Santa Ana

Tiempos pasados

Mi abuela siempre me hablaba, con cierto brillo en los ojos, de Santa Ana al recordar sus años mozos y de la gran actividad que se generaba en el sector. Con los años pude entender sus razones, eran recuerdos que marcaron su vida, ya sea que fueran alegres o momentos críticos de nuestra vida republicana.

Para muchas generaciones, incluyendo la mía,  fue así, todavía recuerdo lo complicado que era caminar por la acera cerca del parque. La principal área comercial era la Avenida Central y no siempre fue peatonal. Autobuses, autos y taxis se peleaban por un espacio de la angosta carretera, mientras cientos de transeúntes intentaban adquirir algún producto en los almacenes o se dirigían hacia sus casas.

También fue paso de los estudiantes del Instituto Nacional que corrían despavoridos luego de que fueran disueltas sus protestas estudiantiles en la época de los gobiernos militares. Sin olvidar aquellas escenas, cerca del parque,  que recorrieron el mundo aquel 10 de mayo de 1989 donde simpatizantes del gobierno militar atacaran al que posteriormente fuera vice presidente de la república, el Sr. Guillermo “Billy” Ford, luego que organizara, junto a Guillermo Endara Galimani y Ricardo Arias Calderon, una caravana en protesta por la anulación de los comicios realizados dos días antes.

En el parque protestaron por el fusilamiento de Victoriano Lorenzo en 1903 y en 1925 tropas estadounidenses se apropiaron del lugar para impedir las manifestaciones de protestas por el alza de los alquileres en lo que se denominó Movimiento Inquilinario.

El parque también fue escenario de otro tipo de actividades, bandas de música alegraban las tardes del barrio en las denominadas retretas y  por muchos años fue la plaza para los sorteos de la lotería.

Muchas son las razones del porque el parque es un monumento histórico y solo una causa debe haber en los corazones de todos los panameños, darle el cuidado que se merece.

¡Vive Panamá!

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