Extraño recorrer tus caminos Panamá

Desfile de las Mil Polleras

En este momento solo las fotos de mi biblioteca traen algo de alivio, pero no puedo evitar cierta cabanga. Debido a la situación actual no puedo recorrer tus caminos Panamá, eso produce nostalgia. El siguiente escrito es una especie de desahogo, un testimonio de mi sentir. Solo espero poder, pronto, volver a encontrarte.

Nostalgia

Tengo nostalgia, cabanga por no poder recorrer los caminos acompañado de mi cámara. Por no poder captar las imágenes que pinta el sol con su luz mostrando lo bello que es nuestra tierra istmeña. 

Extraño aquel Café con mucha historia que acostumbro visitar en Santa Ana, lugar donde busco inspiración. Extraño sentarme en su parque,  siempre buscando entre sus rincones y bancas recuerdos del viejo barrio donde nací.

Extraño el camino quebrado que lleva a la montaña.  Extraño la pausa en el camino para saborear manjares de lo nuestro,  lugar donde uno mientras espera resuena en el aire música con acento panameño. Extraño los árboles que ya conozco y que me anuncian que me acerco a mi destino.

Extraño el barrio penonomeño de mi abuelo, ese que me conecta con mis tradiciones y folclore. Extraño el sonido del río con muchos nombres. Extraño al pueblo donde mujeres cosen tradiciones y folclore en el portal, donde los diablos ya no asustan y son parte de fiestas que recuerdan un Panamá que ya se fue.

Extraño la mesita rústica y la silla de madera y cuero donde el pueblo se reúne a ahogar sus penas y a celebrar.  Extraño los retablos de madera testigos de nacimientos y familias nuevas. Extraño sentarme con mis compadres a celebrar la vida allá donde el aire es más puro y las hojas revoloteando  interrumpen la buena conversa.

Extraño los fuertes en Tierra Firme donde ya no se escuchan cañones, ahora se escucha el tambor, herencia africana que cuando suena nos invita a bailar. Extraño ese tambor que da alegría. 

Extraño la hojaldre, la lechona, el buñuelo y la chicha en la fonda de la esquina, al campesino que no se cansa de invitarme a recoger sal y a ordeñar. Extraño ese pan en el camino, donde sin premeditarlo compras dulces para compartir.

Extraño el cohete que con su sonido anuncia que lo bueno ya viene. Extraño el canto acompañado por el tambor en la calle, donde la gente baila sin importar si los compases se cruzan. Extraño el sonido de los instrumentos de viento que juntos hacen esa melodía que siempre me levanta el ánimo y me hace las penas olvidar. Extraño ver en los caminos a la gente con su sombrero de pintas, ese que es el nuestro. Extraño ver a las mujeres bailar con el vestido de diseños de colores que bautizamos como vestido nacional. 

Extraño sentarme en mi rancho citadino con mis amigos del barrio, la familia que busqué entre extraños, que aunque el tiempo ya se nota en nuestros rostros, seguimos jugando igual que ayer. Extraño escuchar con ellos las melodías con clave,  igual que ayer. 

Extraño escuchar las olas del Mar del Sur en la isla de muchas aventuras, a la que el poeta le cantó y que dedicó a su amada. Isla donde compartí inolvidables momentos con mis amigos y que ahora solo es un lugar donde me siento en sus arenas a recordar.

En este momento te extraño, te extraño mucho Panamá.

La Angostura
Río Zarati, el rio de muchos nombres – La Angostura
Desfile de Diablico Sucios
La Villa De los Santos – Pueblo donde ya los diablos no asustan
Isla de Taboga
Isla del Mar del Sur – Taboga
Fuerte San Jerónimo
Portobelo – Fuertes en Tierra Firme
Polleras de gala - Desfile de las MIl Polleras 2020
La Pollera – Vestido con diseño de colores
Sombrero Pintao – Gente en los caminos con su sombrero de pintas
Café Coca Cola - Santa Ana
Café Coca Cola – Café con mucha historia
Festival del Tambor y la Pollera - San José
San José – Donde mujeres cosen tradiciones y folclore en el portal
Retablo de la La Iglesia de Santo Domingo de Guzmán
Iglesia de Santo Domingo de Guzmán – Retablos de madera testigos

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